Todos Somos Marineros, una mirada íntima a la soledad

Mucho se ha dicho del poco apoyo al cine peruano de autor. Los concursos y festivales permiten que películas más independientes consigan un espacio en las salas de cine. La distribución y exhibición aún siguen siendo los procesos más críticos para la industria cinematográfica nacional.

Todos Somos Marineros, escrita y dirigida por Miguel Ángel Moulet, nos presenta la historia de tres rusos (Tolya, Vitya y Porfirich) que quedan varados en el mar de Chimbote.

Lo que más me llamó la atención de la película fue la propuesta estética de fotografía, que combinaba los colores fríos para las escenas del barco y sus tripulantes, y los más cálidos para el mercado y alrededores del puerto.

Tonos fríos que reflejan el desarraigo y la soledad.
Tonos más cálidos para la vida frenética en el puerto.

Este cambio de tonalidades también se ve reflejado en la interacción de los personajes rusos con dos residentes del puerto: Sonia y Tito. Mientras que la añoranza de Tolya y su hermano Vitya por regresar a su país muestran momentos contemplativos e íntimos, el día a día en el puerto refleja bulla y vitalidad por salir adelante.

El tratamiento a los personajes principales hace que no existan ni buenos, ni malos, sólo personas con matices. La trama nos lleva a una situación de conflicto, en la que la culpa y el deseo de no quedarse solos guían a los personajes.

Esperemos que el cine peruano se siga nutriendo de nuevas formas de contar historias y que sigamos difundiendo.

#CinePeruano #TodosSomosMarineros